Pocas películas pueden tener tantas capas y ser tan intensas en un contexto de acción. Edge of Tomorrow es una obra de ciencia ficción que es un logro de ejecución, con una trama y personajes cautivadores y una urgencia sin igual.
Edge of Tomorrow cuenta la historia de la invasión de la Tierra por una especie extraterrestre que posee la habilidad de “resetear” el tiempo para evitar ser derrotada en una batalla. Tom Cruise como el soldado Cage accidentalmente logra “robar” esa habilidad de los alienígenas y comienza a vivir el mismo día intentando corregir y vencer a los invasores, hasta su muerte, cuando despierta nuevamente en el pasado y le toca repetir el día. Un contexto explorado en otras películas (especialmente en El día de la Marmota, Groundhog Day, con Bill Murray) aunque por primera vez parece adaptado naturalmente al género que se le adapta naturalmente: la ciencia ficción. Cage, sin embargo, no sabe combatir a los extraterrestres, así que intenta una y otra vez escapar de su destino hasta que logra hacer contacto con Rita Vratanski, interpretada por Emily Blunt, que en cada hilo del tiempo le ayuda a intentar derrotar a los enemigos. Es un argumento simple, sin embargo infinitamente complejo: la repetición de la historia logra darle dimensiones a las emociones de los personajes con mucha inteligencia.
Supongo que la primera percepción como espectador ante el reinicio del tiempo es de agotamiento, porque pareciera que la película repetirá infinitamente la misma escena. La manera como el director Doug Liman (y los editores James Herbert y Laura Jennings) lograron asumir a la repetición es, en cambio, el logro más grande: cada escena es incremental, y aunque uno entiende que el tiempo está iniciando una y otra vez, no es agobiante sino estimulante. La edición logra sugerir que una escena es simultáneamente la primera vez que ocurre y el producto de miles de repeticiones, y uno es capaz de entender estos cambios de manera intuitiva y sin complicaciones. Una historia intrincadamente no lineal es explicada con mucha claridad, sin confundir. El infierno que puede significar la repetición infinita de eventos es asumido con tono de comedia que divierte y ayuda a deglutir las ideas que aparecen al mirarla. Es una película intensa: tuve que verla varias veces porque la acción y la interacción entre los personajes no permite observar a su alrededor.
Siempre he pensado que la mejor banda sonora es la que decora, pero no distrae. Los mejores efectos especiales son los que no se observan, la mejor puesta en escena es la que uno no discute. Edge of Tomorrow tiene todo esto. Escenas sin cortes que requieren gran cantidad de efectos especiales, como la del brinco y caída libre de Tom Cruise en su exoesqueleto: genial cada vez, pero diferente cada vez. Y lo mejor de una película es cuando un personaje evoluciona, cuando la película es su viaje, y el protagonista evoluciona, un poco en cada escena. Al final de la película, uno entiende que ya no es el mismo ser despreciable del inicio, y que sus motivaciones y necesidades han cambiado y lo han convertido en un héroe. Este es el viaje del héroe, de manera incremental. Sus sufrimientos, frustraciones, desesperación son vitales para el clima de la película, y su compromiso con el personaje me hace creer que es su mejor desempeño en una película en muchos años.
Solo basta decir, evitando los spoilers, que lo mejor de esta película es, sin duda alguna, Emily Blunt en su pose de yoga y en su lugar como heroína. Su personaje ha generado debates acerca de la presencia y valoración de las mujeres en el cine, y su rol. Rita es un personaje fuerte, entregado a su misión, pero no es una víctima. Ayuda a Cage pero no lo sigue tomada de su mano como un apéndice inútil. Ambos tienen algo que el otro necesita, y se complementan. El argumento más importante para los que queremos mejores personajes de mujeres es que sean indispensables para la resolución de la trama, no un simple elemento más obligado por las necesidades de la mercadotecnia. Rita es indispensable y fascinante, un libro que puede leerse mil veces y cada vez tiene matices nuevos e inesperados.
Estoy seguro que es la mejor película de lo que va de un año que promete ser el mejor año de ciencia ficción y acción.
Mi calificación: 16 sobre 20. El final es un poco confuso y bastante criticado, pero es una película tan genial que no depende del final para ser muy buena. El mérito está en el viaje, definitivamente. Vive, Muere, Repite.




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