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martes, 3 de febrero de 2015

[Cine] The Imitation Game

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Benedict Cumberbatch ha interpretado papeles muy variados, desde Smaug, el magnífico, en las películas del Hobbit de Peter Jackson hasta Khan en el remake/reimaginación de Star Trek Into Darkness, pasando por una compleja interpretación de Julian Assange en The Fifth State, sin embargo su interpretación mas reconocida es la de Sherlock Holmes en la versión de la BBC de televisión del detective más famoso del mundo. Aquí, en The Imitation Game, Benedict tiene el reto de interpretar a Alan Turing, uno de los científicos más influyentes del mundo. Algunos dicen, casi una mitología, que el logo de Apple, la manzana mordida, es un homenaje a Turing, quien fue encontrado muerto luego de comer una manzana envenenada con cianuro (a pesar de que Apple afirma que el motivo de su logo y su historia es completamente diferente). Turing, un matemático inglés, fue pieza clave en la derrota de la Alemania nazi en la segunda guerra mundial aunque nunca pisó un campo de guerra.

En la implementación de la historia de Alan Turing para este filme, muchas libertades fueron tomadas en la concepción los eventos y la personalidad de sus protagonistas. Primero, un comportamiento introvertido y con grandes dificultades sociales, casi autista, fue asignado al protagonista. Segundo, gran parte de los avances de los aliados en el problema que esta película ataca, el procedimiento para descifrar los mensajes alemanes en la guerra, fue obviado. Benedict Cumberbatch tuvo la responsabilidad increíble de acercarse a un personaje que, conceptualmente, era muy parecido al Sherlock Holmes que interpreta en TV. Esta es la primera muestra de la genialidad de Cumberbatch como actor, interpretando al personaje de una manera única, novedosa y completamente diferente a su interpretación del detective. Su lenguaje corporal, esas facciones aniñadas y esos gestos complejos le dan una profundidad increíble a un personaje con muchas capas, las cuales sugiere sin mostrar. No quiero dejar de alabar el trabajo de Morten Tyldum, director de The Imitation Game, el cual logró convertir en una gran épica la vida de uno de los hombres más importantes de las ciencias. Él declaró que no le interesa mostrar los eventos como realmente sucedieron sino conducir a la audiencia al entendimiento de los eventos, las causas y las percepciones de los protagonistas. Lo apoyo completamente, para una descripción fría de los eventos uno puede, en cualquier momento, ir a Wikipedia. Un filme debe pensarse para explorar las emociones y no los hechos. turing now and then

El filme comienza con la voz de Turing en off, hablando del juego de la imitación, a punto de contar una historia increíble de guerra y de matemática. Sin embargo las fortalezas de este filme no estan en la fuerza de la guerra sino en la revisión de la vida de Turing de una manera romántica y terrible. Alan, cuando era niño, se enamora de su mejor amigo, Christopher. Ambos niños comienzan a intercambiar mensajes cifrados usando criptografía, de manera que nadie podía leer sus notas. Turing, torturado por sus compañeros en una escena de bulling sobrecogedora, aprende la importancia de no mostrarle a tus agresores lo que buscan cuando te agreden. Su única felicidad, Christopher, eventualmente lo abandona más alla de sus voluntades. Todo esto se trasluce en la actuación de Cumberbatch y en el adulto, increíblemente brillante, que intenta resolver un problema matemático imposible.

Turing no se enfrenta a este problema solo. Keira Knightley interpreta genialmente a Joan Clarke, una matemática brillante frenada, como Turing, por las convenciones sociales. Segregada y considerada menor por su sexo, su primera escena es en un confrontamiento con un oficial que niega creer que ella está capacitada para la matemática indicándole que las entrevistas para secretarias son en otro piso. Joan se resiste, pero no discute su lugar en la sociedad porque, seamos serios, el mundo era otro en los cuarentas. Genialmente, Clarke es mostrada como una genio del calibre de Turing.

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Usando las convenciones sociales de esta época, el filme es capaz de cuestionar nuestras convenciones y prejuicios respecto a la identidad sexual, sexismo, machismo, sin alejarse de la historia central: Alan Turing tiene que descifrar la máquina más compleja creada por el hombre, el mecanismo Enigma, que impide a los aliados conocer los planes de los Nazis aunque son difundidos libremente por radio.

Un filme con una fotografía compleja, con claroscuros que demuestran los estados mentales de sus protagonistas es completado en su tono con una edición impecable que permite hacer presente los recuerdos, como en la mente. Una persona es la suma de sus experiencias y deseos. De alguna manera, The Imitation Game logra componer a un ser que es más que su homosexualidad, más que su inteligencia, más que sus sentimientos, gracias en parte a la banda sonora increíble que acompaña a estas escenas. En realidad hay momentos donde es necesario detenerse en esta música increíble creada por el gran Alexandre Desplat, uno de los compositores más geniales del cine actual.

Eventualmente, Alan Turing, sin el reconocimiento por sus grandes logros en la guerra es destruido por las absurdas leyes de los hombres, que consideraban en ese entonces que la homosexualidad en Gran Bretaña era ilegal y ofensiva. Turing explicándole al detective que lo persigue la naturaleza de su vida, comienza a hablar de “el juego de la imitación”, donde un entrevistador debe adivinar la naturaleza de su interlocutor: una máquina o una persona. Turing exhorta al detective que lo juzgue y es el espectador quien debe responder. Algunas veces la gente de quien nadie imagina nada es quien hace las cosas que nadie imagina.  Este es el final de la vida de un hombre atormentado y brillante, que decide la castración química para poder seguir trabajando en “Christopher”, su computadora donde espera implementar la inteligencia artificial.

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La ironía de la vida es que, en 2013, mucho después de los horrores y sufrimientos a los que el propio gobierno británico sometió a Turing llevándolo, posiblemente, a su suicidio (que aún está en discusión si su muerte con la manzana envenenada fue suicidio), la Reina Elizabeth II le concedió el perdón por sus crímenes y se disculpó por el trato inhumano al cual fue sometido. Si tan solo los gobiernos pensaran esas cosas antes de violar la identidad de los demás.

Este filme posee ocho nominaciones a los Premios de la Academia, que incluyen Mejor Película, Mejor Actor (Benedict Cumberbatch), Mejor Director (Morten Tyldum), Mejor Actriz de Reparto (Keira Knightley), Mejor Guión Adaptado (Graham Moore basado en el libro “Alan Turing: The Enigma escrito por Andrew Hodges), Mejor Edición (William Goldenberg), Mejor Banda Sonora (Alexander Desplat) y mejor diseño de producción (Maria Djurkovic, Tatiana Macdonald).

Mi calificación: 18 de 20. Una de las mejores películas del año 2014 y una película increíblemente cruda, interesante, emocionante, inspiradora y conmovedora.

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