Birdman es una comedia. Bastante oscura, para ser sincero. Birdman sigue la historia de Riggan Thomson, interpretado magistralmente por Michael Keaton, quien fue una estrella de las películas de superhéroes en los noventas y cuya fama se enfrió, su dinero se agotó, y ahora, a sus sesenta años de edad, desea volver a la fama y trascender con la puesta en escena de una obra de teatro escrita, dirigida y protagonizada por él en Broadway.
En cuanto argumento se trata, no hay mucho más que decir. Riggan está atormentado por su pasado, que lo persigue en cada momento de soledad. Presencias de su vida, su exesposa, su hija, le recuerdan su pasado, que quisiera reescribir, y Birdman, como el Cuervo de Poe, lo espanta. Sus antagonistas son Mike Shiner, Edward Norton, a quien contrata para protagonizar su obra a su lado y que sufre de la insoportable creencia de que es el mejor actor del planeta, salpicado con una arrogancia infinita y el poder de esparcir el caos a su alrededor; y Tabitha Dickinson, Lindsay Duncan, una crítica de teatro cuyo objetivo es “destruir todo lo que representas, Riggan”, intentando dejar claro que una estrella de filmes taquilleros y vacíos no tiene espacio entre los grandes del cine y del teatro.
El argumento, debo decir que perfectamente creado, lo considero sin ningún tipo de afinidad por su audiencia. Alejandro González Iñárritu pensó este filme para hablarlo con sus colegas que trabajan en Hollywood y en Broadway. Un filme increíblemente autocomplaciente y autocrítico, donde el resto de los espectadores que no trabajan o están relacionados con la industria del cine tienen poca relevancia. Es un filme muy metafórico, sustituyendo la realidad por la percepción que los personajes tienen de la realidad, lo cual no es malo, pero es un filme que trata de si mismo, un espiral conceptual que no trasciende, a mi juicio. Intento aclarar esto: el filme trata de un actor que fue una estrella de los noventas e interpretó a Birdman, que ahora está haciendo una obra de teatro mientras que el verdadero protagonista (Michael Keaton) fue una estrella de los noventas que interpretó a Batman y ahora está grabando una película montada como una obra de teatro. Me pregunto qué hubiera pasado si Keaton no hubiera aceptado hacer el papel, ¿Habrían llamado a Billy Zane?. Es una gran película, no me malinterpreten, solo que no me sentí en ningún momento cerca de los personajes. No logré asimilar nada más que el deseo de permanecer relevante y el temor a la desaparición, que todos afrontamos de una o de otra manera.
Keaton es un gran actor. Su elección como Bruce Wayne/Batman por Tim Burton fue muy polémico y sin embargo Keaton abrió su camino como un gran Batman en el final de los ochentas y principio de los noventas. Keaton fue el actor favorito de Burton por varios años, como lo es Johnny Depp y lo fue Wynona Rider (aunque regresó a trabajar con Burton para un video musical de The Killers, Here With Me). Su mejor personaje, a mi juicio, fue en el protagónico de la comedia genial Beetlejuice, una de mis películas favoritas. Luego, su presencia en el cine se difuminó, y aunque protagonizó otros filmes, supongo que el peso del propio Batman/Beetlejuice fue mucho para continuar. Estoy muy feliz de su regreso, y con este gran papel. ¿El resto de las actuaciones?, ¡increíbles!. Por lo menos lo que corresponde a Emma Stone que interpreta a la hija de Riggan, y a Edward Norton, en uno de los mejores papeles de su carrera. Naomi Watts tambien estuvo excelente, pero su papel es intrascendente y solo sirve para darle más profundidad al Norton, que es casi el protagonista de este filme y que de seguro es otra representación de los demonios de Riggan. La otra joya oculta es Lindsay Duncan, la odiosa crítica de teatro, que apenas posee unos cuantos minutos en escena y controla todo el ambiente y logra imponerse ante la gran presencia de Michael Keaton, balanceándolo. Creo que el casting y el desarrollo de los personajes es genial, con uno de los mejores guiones que he visto.
Alejandro González Iñárritu conceptualizó este filme para que pareciera un montaje teatral. Con el efecto de cámara y de edición para hacerlo parecer grabado en una sola toma continua, con apenas dos cortes visibles de edición, uno casi al inicio y uno luego del desenlace al final, el filme parece un montaje que sirve como reflejo de la obra de Broadway donde todos participan. Es una toma y concepto interesante, con un nivel técnico muy elevado para lograr esta fluidez de la cámara y este efecto. El concepto no es nuevo, sin embargo grandes filmes (en especial aquellos de Richard Linklater, Before Sunrise, Before Sunset y Before Midnight que han sido refrescados por su nominación al Oscar con Boyhood) han interpretado escenas largas y sin cortes, grabadas de manera más natural, mientras que esta implementación es bastante moderna y suficiente para incrementar el efecto dramático y el tamaño de la metáfora que intenta mostrarse aquí.
Sin entrar en más detalles de la trama, confieso que no lo disfruté. Lo aprecié, lo que es muy natural para un filme con esta implementación y de este nivel, pero no hubo resonancia emocional en mi. Creo que no soy la audiencia esperada para este filme, que es una manera de regañarse o alabarse entre el grupo de directores y actores que hace su vida en Hollywood y que, de alguna manera, se conocen. Tal vez por ser un filme específicamente creado para la sociedad encargada de las premiaciones y de este grupo de gente que trabaja en el entretenimiento, puede (y ganará) muchísimos premios de la academia. Sin embargo considero que su final es condescendiente y sin inspiración, una desviación del tema que el mismo filme estaba construyendo.
Birdman está nominada a los premios de la academia por Mejor Película, Mejor Director (Alejandro González Iñárritu) Mejor Guión Original (Alejandro González Iñárritu), Mejor Actor (Michael Keaton), Mejor Actor de reparto (Edward Norton), Mejor Actriz de Reparto (Emma Stone), mejor Cinematografía (Emmanuel Lubezki), Mejor Edición de Sonido (Martín Hernández y Aaron Glascock) y Mejor Mezcla de Sonido (Jon Taylor y colaboradores).
Mi calificación: 15 de 20. No es, para mi, el gran filme del que todos hablan y me daría mucha tristeza que esta película le ganara a Boyhood el Oscar. Es un filme que no tengo intención de volver a ver.




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