El título original de este filme es “The Fault in Our Stars”, y me temo que ni el nombre original ni la traducción logran ser claras, por lo menos desde la película. El título hace referencia a que el destino viene forjado por las estrellas del día en que nacemos, y en este filme, ambos protagonistas tienen un destino similar. Bajo la misma estrella es una versión romantizada y adolescente del Cáncer, un tema muy difícil de tratar, y sirve para explorar las visiones de la vida y la muerte y la angustia de la existencia.
El Cáncer no debería escribirse nunca en minúsculas, su impacto es demasiado grande en la vida de quien lo sufre y de quienes lo rodean. No solo la certeza de la muerte (que a todos los humanos espanta) sino la proximidad de ella hacen del Cáncer una enfermedad atemorizante, sin sazonar la enfermedad con la certeza de la ruina económica, emocional y personal de los pacientes y sus familiares. Es, de entre todas las enfermedades, la peor, ya que no hay manera de evitarla ni de combatirla, y es, como argumentan en la película, una consecuencia de la evolución: la necesidad de la vida por producir nuevos individuos favorece a la mutación, que es el mecanismo que genera el Cáncer, el mecanismo que creó a toda la diversidad y la belleza de la existencia y el mismo mecanismo que agota y destruye a individuos individuales. La vida no tiene sentido y el Cáncer termina quitándole cualquier espejismo que algunos logren formarse de ella.
En este contexto, viven los protagonistas de Bajo la misma estrella. Shailene Woodley es Hazel, una enferma terminal de Cáncer de pulmón que se enamora de Ansel Elgort que es Augustus, paciente en remisión de Cáncer en los huesos, en lo que en otro contexto sería el mejor momento, en el final de la adolescencia. Aungue Shailene logra controlar su papel y darle la tridimensionalidad necesaria para representar a una adolescente deshauciada, la “falta bajo la estrella” de esta película está en la representación cliché de su romance y su dolor. Simplemente, la película está adornada de acentos y tildes que buscan conducir, de manera obvia, la empatía del espectador. Esta conducción es innecesaria y verla en escena es, para mis gustos, indeseable. Aunque no he leído el libro del que está basado este filme, tambien parece por momentos una historia demasiado divagadora y con muchos finales, que se suceden uno detrás de otro, para lograr conmover. No creo que la película necesitara de ellos, por eso otras historias más íntimas y con una propuesta más discreta como “Before Sunrise” y sus continuaciones (aunque no comparten el tema pero si el estilo) son superiores a “Bajo la misma estrella”. No digo que sea una mala película, sino que no necesitaba agitar en la cara del espectador la carta de la muerte tan seguido, cuando ya durante la película uno siente que la vida es frágil y, como decían los griegos, pende de un hilo muy delgado. El mayor logro de esta película es hacer ver que Hazel es vulnerable y que en cualquier momento, en cualquier alegría o tristeza, en cualquier paso o en cualquier emoción puede acabarse su vida. Y ese logro fue, lamentablemente, abusado.
Aunque considero que la película tiene una edición increíble y es muy conmovedora, no es una película memorable por casi ninguno de sus aspectos. Una vez que el miedo a la muerte y la angustia (créeme, soy existencialista y ateo) se apoderan de tu mente, ya esta película es solo un esfuerzo de recordar lo que ya se sabe: que la muerte es inevitable y que nuestra existencia se apagará. Es increíble para mi que, una película que trate estos temas no logre devastar mi alma, otros cineastas con menos esfuerzo lo lograron, como Lars Von Trier con Melancholia. Pero esta es una película para adolescentes. Otro acercamiento más inteligente del tema del Cáncer es el de 50 y 50, una comedia mucho más inteligente y más sobrecogedora.
Lo mejor: hay una escena donde Hazel bloquea la pantalla de su teléfono y la pantalla se pone en negro. Me pareció una manera ejemplar de hacer edición y creo que lo que más recordaré será esos pequeños detalles. Y probablemente Shailene Woodley será nominada al oscar por su actuación, por que si algo vale la pena resaltar es su participación.
Mi calificación: 12 de 20. Muy dramática pero sin la sustancia necesaria, es como un libro de autoayuda que ya no ayuda. Le aplaudo el tema, pero no es suficiente.




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